Todo proceso infeccioso debe ser tratado farmacológicamente para evitar una posible bacteriemia (proliferación de bacterias) y septicemia (diseminación de las bacterias al torrente sanguíneo), ya que estas complicaciones podrían provocar un parto prematuro o incluso un aborto espontáneo, y en casos más severos hasta la muerte materna.
¿Representa algún peligro el uso de fármacos durante el embarazo?
Algunos fármacos pueden atravesar la barrera placentaria y ser tóxicos o generar daños irreversibles en el feto, pero afortunadamente un gran número de los fármacos prescritos con mayor frecuencia en odontología pueden ser utilizados con relativa seguridad. A continuación serán mencionados:
1) Antibióticos: La penicilina, eritromicina, y las cefalosporinas (sólo de primera generación) se consideran antibióticos de uso seguro durante el embarazo. Las tetraciclinas están absolutamente contraindicadas. Mientras que la clindamicina, los aminoglucósidos, el metronidazol y el ácido clavulánico, son fármacos cuya seguridad no está establecida en embarazadas.
2) Analgésicos y anti-inflamatorios: El analgésico de elección durante el embarazo es el paracetamol. La codeína está contraindicada ya que está asociada a la aparición de anomalías congénitas severas, de igual manera lo están los anti-inflamatorios no esteroideos (ibuprofeno, diclofenac potásico, diclofenac sódico, entre otros) por su relación con la muerte fetal. Por otro lado se aconseja reservar el uso de corticosteroides para casos de absoluta necesidad.
3) Anestésicos locales y sedación: La anestesia local es el método de elección, siempre que sea posible, para el tratamiento dental de una paciente embarazada. Todos los anestésicos locales atraviesan fácilmente la placenta. El anestésico local de elección a utilizar en pacientes embarazadas será la lidocaína, ya que se ha demostrado que no hay riesgo de anomalías congénitas tras su uso. Las benzodiacepinas están totalmente contraindicadas por su estrecha relación con la aparición de fisuras labiales y palatinas. Con respecto al óxido nitroso, sólo las personas que estén expuestas a él de forma crónica se verán afectadas.
Fuente:
Autores. S. Bueno Lafuente, L. Berini Aytés, C. Gay Escoda.
Dirección URL: diposit.ub.edu/dspace/bitstream/2445/21795/1/130601.pdf